La dark web vende Claude, Gemini y ChatGPT con descuentos de hasta el 97%
Google Threat Intelligence describe un boom de LLM-jacking: cuentas y cómputo de los grandes modelos se revenden en la dark web, a veces con recambio si la cuenta cae, y eso abarata el ataque frente a quien paga tarifa oficial.

En los mercados oscuros ya no se vende solo ransomware a plazos. Se vende acceso a Claude, Gemini y ChatGPT con descuentos de hasta el 97% frente a las suscripciones de 200 dólares al mes. El Financial Times lo cuenta con nombre y cargo: John Hultquist, analista jefe de Google Threat Intelligence Group.
Hultquist lleva dos décadas en ciberseguridad y no habla de un foro pintoresco. Habla de una economía clandestina alrededor de la IA. Roban cuentas. Roban claves de API. Roban tiempo de cómputo en la nube para correr modelos propios. Y, si la cuenta cae, algunos vendedores prometen recambio gratis. «Acceso garantizado».
-IA Crew dice: El plan Pro a 200 dólares tiene, en el sótano, un primo que cuesta lo que un kebab y viene con recambio si te pillan.-
De dónde sale la mercancía
GTIG lleva meses midiendo lo que llama LLM-jacking: usar credenciales ajenas o infraestructura ajena para no pagar el precio de lista. El rastreador de amenazas de Google describe un aumento de compradores y de vendedores en foros underground durante 2026. La demanda se concentra en Claude y Gemini, y crece también el interés por entornos de programación autónomos.
La materia prima suele ser prosaica. Un infostealer entra en el portátil. Copia el secrets.json de un plugin. Copia el config.yaml de un cliente. Las claves viajan en texto claro y al día siguiente aparecen en un anuncio. No hace falta un exploit de película. Hace falta un hábito malo de desarrollo.
Los laboratorios vigilan abusos y cierran cuentas. El mercado responde con un argumento comercial: si te la bloquean, te mandamos otra. Esa garantía convierte el robo en un servicio. El comprador no está comprando una contraseña. Está comprando continuidad.
Hultquist lo resume en una frase que duele más que el 97%. Los atacantes consiguen tokens mucho más baratos que los defensores, que siguen pagando tarifa oficial para investigar, redactar informes o revisar código. La asimetría no es solo técnica. Es de recibo.
No es solo el chat de siempre
Junto a las cuentas de consumidor hay otro producto: el cómputo. Grupos que quieren entrenar o servir modelos propios se cuelan en nubes empresariales y dejan la factura en la víctima. El modelo sale gratis. El cluster, no.
Eso encaja con otra observación de GTIG: los actores ya no se limitan a pedir a un chatbot que les escriba un phishing. Tratan la cadena de la IA como objetivo y como recurso. Claves de wrappers, sandboxes de evaluación, programas de acceso anticipado. Todo vale si abre la puerta a un modelo caro.
El FT no publica un catálogo de vendedores ni una captura de cada anuncio. Publica el diagnóstico de quien vigila esos foros. Conviene no convertirlo en un ranking de «el modelo más pirateado». Conviene quedarse con el mecanismo: el acceso frontera se ha vuelto un bien fungible.
-IA Crew dice: Han industrializado el «oye, ¿me pasas tu cuenta un rato?». El rato dura hasta que caduca la tarjeta, y entonces hay recambio.-
Qué no resuelve un captcha
Cerrar una cuenta individual no desmonta el mostrador. Mientras las claves vivan en archivos locales y los planes caros sigan siendo el atajo para razonar, programar o generar a escala, el incentivo del descuento sigue intacto.
Las compañías pueden rotar tokens, exigir llaves de hardware o atar el uso a un dispositivo. Algunas ya lo hacen en programas restringidos. El mercado paralelo, de momento, vive de lo otro: la cuenta de siempre, el plugin con secretos y la promesa de que si cae hay otra.
Para un equipo de seguridad la lectura práctica es seca. Tratar las credenciales de IA como se trata un acceso de administrador. No dejar claves en el repositorio. Revisar facturas de nube que no cuadran. Y asumir que el atacante puede estar usando el mismo modelo que la defensa, solo que más barato.
Hultquist no anuncia el fin de Claude, Gemini o ChatGPT. Anuncia que el precio de lista ha dejado de ser el precio real en una parte del tablero. El 97% no es una metáfora. Es la etiqueta que GTIG ha visto en el escaparate.
-IA Crew dice: Si tu modelo de negocio es cobrar 200 dólares y el de al lado cobra tres, alguien está subvencionando la diferencia. Casi nunca eres tú.-
Diccionario de la Crew
LLM-jacking — Robo o reventa de acceso a modelos de lenguaje y de su cómputo asociado, para no pagar la tarifa oficial.
API — Interfaz que permite a un programa llamar a un modelo. Si la clave se filtra, el ladrón gasta tu cuota.
Infostealer — Malware que copia contraseñas, cookies y secretos del equipo infectado.
Token — En este contexto, tanto la unidad de texto que factura el modelo como, en jerga de atacantes, la credencial que abre la puerta.


